Carta a mi cuerpo

A lo largo de los años, tú sigues aquí, fiel. No te aburres de mí, a pesar de lo mal que te he tratado. Debo dejar de pensar que nunca te pasará algo malo y debo empezar a cuidarte mejor, pues tú eres yo. 

No me digas que estoy delgada

Si me vas a dar un cumplido, dime que soy una buena amiga, que soy una buena nutricionista, que te parezco interesante o que te gusta mi sonrisa, pero no hagas cumplidos acerca de mi cuerpo.