¿En qué siglo estamos viviendo? De racismo, clasismo y homofobia en Guate

En Guatemala, lo “canche”, los blanquitos, y los de ojos claros somos vistos como superiores.

Poco a poco, mientras más “des-aprendo” mitos que uno aprende cuando nace y crece en Guatemala, más me doy cuenta de que somos una sociedad súper racista, clasista y homofóbica, y hoy quiero hablar de un par de experiencias que lo explican, y también me quiero enfocar en el lenguaje que usamos coloquialmente, pues éste comprueba mi punto bastante bien.

Recuerdo una vez que estaba en zona 4, creyéndome la muy alternativa por no estar en Cayalá, que tiene una reputación un poco más burguesa, pero rápidamente me di cuenta que es la misma cosa. Estaba en un bar y quise ir a la tienda de enfrente a comprar chicles. Me salí de las rejas donde termina “el área cool” de zona 4 y fui a la tienda. Empecé a platicar con las personas que estaban sentadas afuera.

Eran dos chavos y una chava indígena, todos con su traje tradicional.

Así como yo, ellos también se estaban echando los tragos. Me senté a platicar y en cuestión de un ratito, ya estábamos riéndonos de bromas que íbamos diciendo.

Me di cuenta de que éste era un perfecto ejemplo de la segregación social en Guate. Tanto estas personas como yo teníamos la intención de parrandear, de platicar y pasar un buen rato, pero como yo soy blanquita y de clase media alta estaba en el barsito “fino” y ellos, pues estaban sentados afuera de una tienda de chicles, separados por una reja donde inicia la “verdadera” vida nocturna en zona 4.

¿Cuántas miradas hubieran recibido si hubieran entrado en corte y güipil al bar?

Existen muchas razones por las que ellos estaban tomando allí y yo estaba tomando en el bar. EL nivel socioeconómico es una de ellas, y eso es un perfecto ejemplo de lo oprimidas que están las personas indígenas en este país. Muchos tienen poco acceso a educación, y esto afecta su posibilidad de encontrar trabajos que les paguen un salario digno. Por ende, mucho no pueden socializar en un bar de zona 4. Yo en cambio, soy una persona de clase media alta, tuve el privilegio de una buena educación en un colegio privado, y me pagué mis estudios en Estados Unidos, pero gracias a que tengo ciudadanía allá. En fin, gracias a este ciclo, me pagan suficiente como para ir a tomar a un bar que no es tan barato.

Caso 1

¡Ala qué india sos! ¡No seas hueco, cerote! ¡Qué cholera sos si te ponés esa blusa! Ese lugar se soca de shumos, por eso no voy… Demasiada chusma. Te juro que ayer trabajé como negro.

Estas frases las escuchamos a diario en Guatemala. Son tan normales, que ya ni nos alarmamos u ofendemos cuando alguien las dice. En el contexto de nuestro país, “india” o “indio” se usa para hablar de una persona abusiva. La palabra es considerada un insulto, y las personas lo dicen con esa intención; insultar. ¿Por qué nos ofende el término “indio”?

Me estaba costando explicar qué significa “cholero”, “shumo” o “chuzma”, entonces me puse a buscar en Internet. Me topé con definiciones y “sinónimos” que nuevamente comprobaron mi punto. Según la página asíhablamos.com, shumo es una persona toda corriente, sin clase o toda cholera. También se puede decir shumito, shumada o sea un grupo de shumos. El siguiente significado para “shumo” es el siguiente: indio. Como ejemplo, escribieron abajo; esa aldea es sólo de shumos.
¿Por qué en Guatemala se dicen tanto estas palabras sin escrúpulos, y por qué tienen significados tan despectivos? La respuesta es muy simple: Guatemala es una sociedad racista, homofóbica y clasista.

Clasismo

Vas a una fiesta o a cualquier situación social y existen preguntas cruciales. ¿En qué colegio/universidad estudiás? Y, ¿en qué zona vivís? La primera podría ser una pregunta inocente para ver si tenemos amigos en común, yo misma lo he hecho, pero si te digo que voy a la jornada vespertina de la Escuela Popular El Porvenir, ¿me tratarías igual que si te digo que estoy en el Americano, el Inter o el Montessori? Lo siguiente es que en la zona donde vivo me encierra automáticamente en una clase social. Yo tuve el privilegio de crecer en zona 10, y sí, es un privilegio.
Siempre me pregunto qué pasaría si digo que vivo en la zona 18, en La Limonada, o en Villa Nueva. He estado presente innumerables veces cuando las personas reaccionan negativamente porque alguien viene de una zona menos adinerada. También he oído un sinfín de comentarios como: “¿Por qué iría a San Cris? ¡Qué cholerada!”. Incluso en Antigua, donde vivo, he oído comentarios como: “No vayamos a Reilly’s porque allí se llena de shumos”, por ejemplo.
¿Cómo se define quién es “shumo” o “cholero”? ¿Qué características físicas o de personalidad tiene? Francamente yo no entiendo. Existe una impresión en Guatemala de que la clase media y media alta, quienes suelen vivir en áreas más adineradas y frecuentar las mismas, son superiores, y los tratamos como tal. Nos concentramos en qué carro tienen, cómo se visten, qué marcas usan, y su buen apellido. No solo los tratamos como tal, pero nos juntamos únicamente con personas de nuestra misma clase social. ¿O acaso nos hacemos amigos del lustrero o de la señora que vende en el mercado, frecuentemente?

Homofobia

“Mirá cómo camina, ¡qué hueco ese cerote!”, “A mí no me importa que sean gays, mientras no me hagan nada”. Esta percepción rotundamente errada que si alguien es homosexual, entonces puede que “te vaya a hacer algo”. El estereotipar ciertos modos y lenguaje corporal como “afeminados”, como algo malo.

La palabra “hueco” la usamos para describir a una persona miedosa o poco atrevida, pero hueco también se usa para decir homosexual. Y un sinfín de veces he oído a mis amigos decirse el uno al otro que vos hueco sos, siempre con ánimo de insultar. ¿Por qué utilizamos como insulto la orientación sexual de personas? ¿De personas que son reales, que sienten, y que lo único que quieren es poder amar en paz, sin que la sociedad les monitoree esto.

Lo triste es que la mayoría de gente en este país es así. Quisiera pensar que es por la falta de educación, pero amistades mías, que han tenido las mejores oportunidades que se podrían pedir en este país, siguen expresándose así y siguen discriminando a las personas en vez de tolerar la diversidad sexual. Así que muchas veces no es falta de educación; es puro prejuicio hacia personas y actitudes diferentes a las suyas. Tengo tantas amistades que no pueden expresar su orientación sexual libremente, pues viven a diario con el miedo a que les peguen, o los maten o desaparezcan. Lo peor es la hipocresía de muchos, de estar orgullosos de ser guatemaltecos, y ser “100% chapines”, y de ofenderse si alguien critica a su tierra, pero discriminan a sus propios hermanxs guatemaltecxs que pertenecen a la comunidad LGBTI.

Racismo

“Salió linda esa nena, bien blanquita verdad”. “A ese negro cerote solo los ojos se le miran, y la boca cuando sonríe”. “¡Qué apesta a indio!”

Cada vez que oigo frases así, casi que me sangran las orejas. En Guatemala, lo “canche”, los blanquitos, y los de ojos claros somos vistos como superiores. Si no, vuelvan a leer esas frases y nótenlo, o pónganse a pensar en sus empleadas indígenas, y cómo las hacen comer con diferentes platos que los suyos, utilizar sólo el “baño de servicio” y no sentarse en el comedor a comer con la familia. También he observado a mis amigos ponerse impaciente con algún policía que no los deja entrar a un condominio y nunca falta el comentario de “dale un arma a un indio y tiene complejo de superioridad”. Esos solo son unos cuántos ejemplos del racismo tan profundo que se vive en Guatemala.

¿En qué siglo estamos viviendo? No pareciera el Siglo XXI en Guatemala. No justifico nuestras actitudes “solo porque son costumbre”. Les motivo a cambiarlas. Les motivo a ir desaprendiendo todos estos prejuicios con los que fuimos criados, porque si en serio creen que “#GuateYaCambio” o si quieren que cambie, empiecen por sus propias actitudes.

Foto: Santiago Billy/Comvite

Tags from the story
, , ,
Written By